En este artículo hablaremos de la caza y, en particular, de las botas a utilizar para una experiencia más cómoda y adecuada, gracias a una serie de criterios y pautas a seguir que permitirán estar en posesión de las mejores botas tácticas y así poder vivir una experiencia de caza tranquila e inolvidable. 

Criterios a seguir para elegir las botas    

Si estás en camino de convertirte en un buen cazador, estos elementos te ayudarán.

  1. Según las horas de caza.  Si es una caza muy larga necesitarás llevar un tipo específico de botas. Tendrán que ser más fuertes, más ligeros y muy cómodos, como tendrás que mantenerlos por mucho tiempo.
  2. Según el terreno.  Cuanto más empinado es el terreno más alto debe ser el cañón. La incisión de las suelas será de diferente tipo según la pendiente. Entonces, cuanto mayor sea la pendiente, mayor será el talón. También tendrá que ser reforzada la puntera alberga las bandas elásticas a los lados del talón si el suelo es demasiado rocoso.
  3. Según el clima y temperatura exterior. Para influir en la elección de la bota adecuada, además de lo ya mencionado, también será fundamental el material adecuado, que vendrá dictado por el clima y la temperatura exterior. No se necesita una membrana impermeable para facilitar la transpiración. Con climas particularmente cálidos y muy secos es bueno tener una buena membrana porosa como las sintéticas. La elección del material será diferente de cara a climas tormentosos y particularmente fríos. Una opción adecuada para este tipo de clima pasa por una bota con membrana que además de hacerla respirar, estará acolchada para mantener el pie caliente e impermeable para mantener el pie seco.

Cómo cuidar de tus botas 707 Tactical Gear

  • El secado adecuado de las botas no debe realizarse cerca de fuentes de calor, ya que la tela se deshidrató y, en consecuencia, la endurecerá. 
  • A continuación, se procede a un secado adecuado dejándolas airearse de forma completamente natural. 
  • Si la humedad en el interior persiste, puede insertar hojas de periódico, o simplemente papel de cocina, para que absorban la humedad que queda en el interior. 
  • Una vez que se haya completado el secado, es una buena práctica cepillarlos con cerdas delicadas para eliminar el exceso de suciedad y pulirlos una vez finalizado el cepillado.
  • El último paso es limpiarlos con un paño de agua tibia y jabón.